miércoles, 1 de noviembre de 2023

NO TENGAS MIEDO A... LEER EN PÚBLICO (HALLOWEEN 2023 EN LA BIBLIOTECA)

Un 1 de noviembre parece el día más adecuado para resucitar nuestro blog y que, cual muerto viviente, vuelva a echar a andar. Las circunstancias (unas cosas, otras...) han hecho que este blog haya estado momificado más de lo que nos gustaría... Pero no es momento de lamentos, sino de quitarnos las telarañas y desear que este retomar nuestro camino no sea a paso de zombi sino que en sucesivas entradas se note que está vivificado con sangre nueva y echamos a correr.

Como sangre nueva es la de nuestros recién incorporados alumnos de 1º que, en las horas previas a la noche de Halloween, se enfrentaron, valerosos, a lo que da verdadero miedo a muchos: exponerse ante un auditorio, hablar o, como fue el caso, leer en público.

No todos sino quienes un siniestro bombo hacía que su número de lista saliese elegido: alguno nos dio la impresión de que palideció al oír su nombre, ni que hubieran visto a un vampiro. Pero parecía también que los elegidos, con valentía, sabían cómo acabar con un él: toma, espantoso ser de las tinieblas, estaca bien clavada en el corazón, porque nada impedirá que lea a mis compañeros y lea bien.

¿Qué leyeron? Pues breves relatos de terror (el día lo pedía) sacados de este libro que tenemos en nuestra biblioteca Miedos de medio minuto.

En este libro puedes leer relatos como este de la escritora Margaret Atwood:

La mano que acecha

La mano subía las escaleras del sótano, arrastrándose. Estaba marchita y sucia, y tenía unas uñas larguísimas. Se escabulló por el oscuro pasillo. Cuando encontró una puerta cerrada, la olfateó con la yema de los dedos, saltó cual araña, se aferró al pomo de la puerta y lo giró.

En el interior de la habitación encontró un calcetín, luego un zapato y luego… otra mano colgando en el borde de la cama. Era una mano joven, una mano que podría robar y llevarse consigo al sótano. El problema era que estaba unida a un brazo. Habría que solucionarlo.

También aparece algún cómic:

Y no es el único libro que tenemos que, además de emoción, diversión y entretenimiento, puede causarte algún escalofrío. Estos son algunos ejemplos. Están a vuestra disposición. No dejéis de leerlos: abrid su primera página como si abrierais la tapa de un ataúd, ya veréis.



lunes, 14 de diciembre de 2020

ENCUENTRO LITERARIO VIRTUAL: MÓNICA RODRÍGUEZ.

 

CHARLA PARA 1º Y 2º ESO: LISE MEITNER

El otro día pudimos conocer, por videollamada, a la autora de la biografía de Lise Meitner, Mónica Rodríguez, una persona extraordinaria, quien nos fascinó a todos con su infinidad de libros y su gran pasión por la literatura.

Nosotros, los alumnos de 1º B, habíamos leído, en clase, la biografía de Lise Meitner, que es una científica que se encuentra con un montón de dificultades para dejar huella en la Historia y consiguiendo ser reconocida tras muchas adversidades con el premio Enrique Fermi.

También nos enseñó muchos más libros como Arena y Agua, en el que el dinero está destinado a construir bibliotecas en el desierto y fue escrito por niños españoles y saharauis y corregido y publicado por ella.

Yo creo que es una escritora con un gran futuro y con unos libros muy recomendables.

Luis Sánchez 1º B


CHARLA PARA 3º Y 4º ESO: AMELIA Y LAS ABEJAS

Mónica Rodríguez nos visitó virtualmente el 20 de noviembre. Conocíamos a esta autora pues habíamos leído una novela suya Amelia y las abejas.

Lo que más me gustó de la visita fue su explicación sobre los finales de sus libros. Como ocurre en Amelia y las abejas, le gustan los finales abiertos para que cada lector le ponga imaginación y decida cómo quiere que termine. De este modo, una novela puede tener tantos finales, como lectores.

Nos contó también aspectos de su vida personal, gracias a los cuales nos enteramos de los motivos que la llevaron a ser escritora. El origen de su profesión está en un accidentado viaje de avión junto a su padre y su hermano.

Álvaro Rincón 4º B


miércoles, 3 de junio de 2020

¿QUIÉN ES BEBI FERNÁNDEZ?

¿Queréis saber quién es Bebi Fernández? Si no os ha intrigado que tres de sus poemas aparezcan en la entrada Poesía eres tú, a quien esto escribe sí. ¿Quién es esta escritora, para mí desconocida, de la que tres compañeras vuestras leen poemas?

Teclear en doctor Google y satisfacer mi curiosidad fue fácil. Hacer una captura de pantalla de esa imagen (¡tan actual!) de su cuenta de Twitter con la que ilustrar esta entrada, también. 


Pero, dada su buena disposición para el trabajo, lo más fácil fue convencer a vuestras compañeras de 4º Carmen CuberoIrene Hernández y Laura Martín de que era a vosotros a quien debían hablar de Bebi Fernández.

Y lo han hecho como unas consumadas booktubers en el vídeo que, hacedme caso, deberíais ver a continuación. Es un trabajo magnífico. No vais a saber quién es, vais a conocer a Bebi Fernández.



Después de ver el vídeo, estaréis conmigo en que estaría más que justificado que nuestra biblioteca se hiciera con algún ejemplar de la obra de Bebi Fernández, ¿no? Así se hará, sin duda.



miércoles, 13 de mayo de 2020

"HOYOS" DE LOUIS SACHAR. RECOMENDACIÓN DE LECTURA.




¿Qué hace un grupo de chavales cavando hoyos en el desierto? Tendrás que leerlo casi hasta el final para saberlo. Increíbles los flashbacks que te van contando esa otra historia del pasado que te ayudará a entenderlo todo. El protagonista es tan cercano que no le puedes dejar solo en la situación a la que se ha visto abocado y tienes que seguir leyendo sin parar. ¡Estupenda historia! ¡Os la recomiendo! ¡Ah, estoy deseando ahora ver la peli!

Tenemos el libro en nuestra biblioteca. Sabemos que ahora no te lo podemos prestar. Si no puedes esperar, estas son algunas portadas de diferentes ediciones de la misma:



Y en la contraportada de la edición de la última imagen, puedes leer más información que excitará tu curiosidad y ansia por leer la novela:


La película, Holes, se tituló en España La maldición de los hoyos (y también El misterio de los excavadores). Es una película del director Andrew Davis. El mismo Louis Sachar es el autor del guion de esta película estrenada el año 2003.

Estos son algunos de los carteles de la película:




Aquí podéis ver un tráiler de la peli:




miércoles, 6 de mayo de 2020

POESÍA ERES TÚ

Esta entrada es larga, pero, hacednos caso, merece muchísimo la pena. Y la razón no es porque al final se incluya un regalo. Seguid leyendo, ya veréis.

Estos días están siendo días de renuncia. Como es por el bien común, como es lo que hay que hacer, aunque nos cueste, debemos aceptarlo de buen grado. Hemos renunciado a celebrar el Día de la Poesía el 21 de marzo; hemos renunciado a celebrar el Día del Libro el 23 de abril. ¡Ay! Parece que se ha cumplido de nuevo el verso de T. S. Eliot: abril es el mes más cruel (April is the cruellest month)... 

Pero, no, no hemos renunciado, ¡qué vamos a renunciar! Si algo estamos viendo y aprendiendo estos días es que, en la medida que puede, la gente se las ingenia, con propuestas muy imaginativas muchas vecespara que la vida siga siendo lo más parecida a lo que era antes de nuestro confinamiento. ¿Que no hemos podido salir a las calles el 23 de abril a comprar libros y rosas? Pues nos hemos quedado en casa en casa celebrando a los libros leyéndolos, como propuso el dibujante Daniel Torres en un precioso cartel:


¿Que no podemos celebrar a los días en su día? Pues nada nos impide celebrarlos en otro. Claro que sí, claro que podemos homenajear a la poesía, al libro, a la magia de las palabras en otro día... y siempre.

Y hay que hacerlo porque estamos convencidos de que la poesía, la palabra, contribuye a la belleza del mundo y, como dice el poeta Jorge Riechmann,

     Desear
     que siga existiendo el mundo para que siga existiendo
     toda la belleza del mundo
     es una ingenuidad

     a la que no renunciamos.

Y hay que hacerlo porque la poesía, la palabra, nos reconforta. Lo ha dicho muy bien el último premio Cervantes, el poeta Joan Margarit (que, por cierto, también el 23 de abril ha tenido que renunciar a la celebración de su entrega): «La poesía y la música son quizá las principales herramientas de consuelo de las que el ser humano dispone en su soledad, aunque disponga en una primera línea de defensa de sus seres queridos más próximos, el primer cinturón de los afectos».

Estos días necesitamos consuelo, necesitamos la belleza, necesitamos la poesía, la palabra exacta, la que dice por nosotros lo que sentimos y pensamos.

Por eso nos alegra muchísimo que nuestros alumnos hayan respondido a nuestra petición (¡gracias, chicos, trabajáis fenomenal si os lo proponéis!) de grabarse unos vídeos recitando o leyendo unos poemas o, simplemente, dejando que escuchemos sus voces... 

¡Menuda fiesta! ¡Esto sí que es una celebración! ¡Qué alegría! Lo que habéis hecho compensa, así lo sentimos, nuestra renuncia. Cosas así hacen más agradables los días —a como esperamos que se los hagan a quienes vean vuestro trabajo y puedan enorgullecerse de vosotros como nosotros y emocionan.

¿Abril es el mes más cruel? Quizá, pero, al ver vuestro trabajo, la  poesía se apodera de nosotros y, tomando prestadas unas palabras del poeta Antonio Machado, creemos que lo que ocurre es que la primavera tarda, pero es tan bella y dulce cuando llega... 

Y con el paso de los días comprobaremos que todas estas renuncias, todos estos sacrificios, al final, merecerán la pena, ya veréis. Como decía el poeta Ángel González, otro tiempo vendrá distinto a este. Mientras llega, vuestros vídeos nos acompañan en la espera. 

Bueno, ¿preparados para el festín? Comenzamos...


En el primer vídeo Marta María, de 3º B, nos responde a una pregunta fundamental:



Y Carmen, del mismo curso, sin embargo no deja de hacerse preguntas:



¿Queréis conocer a Bebi Fernández? Carmen, de 4º, os presenta uno de sus poemas :


La vida parece ser una partida de cartas, según nos lee Álvaro, de 3º B:


Esta vez nos trasladamos a esos días que ahora tanto añoramos, los días de treinta grados, en la voz de Alejandra, de 4º:


Laura, de 4º, incluye en su poema efectos especiales:


Daniel, de 3º B, nos habla de unos pájaros que echaríamos de menos si no nos acompañasen:


Y de lo que es la amistad nos habla José María, de 4º:


Juan Pablo, de 3º B, nos habla de la pena:



Darío, de 4º, da voz a un deseo:


Si quieres saber qué es la lengua del mudo, ve el vídeo de David, de 3º B, 


Denis, de 4º, nos habla de una avería:


Del ciego que apuntas y atinas, caduco dios y rapaz, nos habla Christian, de 4º:


Si veis el de Sofía, de 3º B, sabréis qué son dos flechas hechas de agua:


En el de Ainara, de 4º, todo son besos:


Carla, de 3º B, nos lee un poema de amor e informática:


Si quieres saber por qué somos los ladrones de tesoros, ve el de Carla, de 4º:


Elena, de 3º B, asegura que este poema refleja los efectos del confinamiento:


Pone voz al insomnio Vera, de 4º:


Esther, de 3º B, celebra un cumpleaños de amor:


Con Álex, de 4º, miramos el cielo:


Gracias a Mikel, de 3º B, sabemos quién es el mejor de los buenos:


Con Rosa, de 4º, emprendemos el viaje definitivo:


Sergio, de 3º B, nos habla de la importancia de estar, simplemente estar:



En el de Irene Hernández, de 4º, alguien empezó a decir algo:


Por el de Jorge, de 3º B, sabemos lo que es el ojo por ojo:


Óscar, de 4º, nos presenta una rima a largo plazo:


Izan, de 3º B, nos explica lo que es vivir:


Por María, de 4º, sabemos qué ocurre en resumidas cuentas:


El de Issam, de 3º B, está dedicado a un tú:


Esther, de 4º, nos habla de la mudanza:


Por André, de 4º, sabemos lo que es la Historia:


Raúl, de 4º, pone voz a unas sabias palabras:


En el vídeo de Andrés, de 4º, hablan de huesos hechos a las penas:


El vídeo de Silvia, de 4º, es un poema encontrado:


El de Javier, de 4º, nos habla de un sueño:


Rodrigo, de 4º, nos explica lo que ocurre cada tarde:


Irene Martín, de 4º, nos habla de una guitarra:


En el de Daniel, de 4º, nos quedamos con todo:



Y un buen cierre siempre es importante y creemos que este lo es (last but not least). Damas y caballeros (ladies and gentlemen), la guinda del pastel (the icing on the cake): Alejandro, Andrés, Yaiza y M. Ioanna, de 1º, recitan un poema en inglés, como debe ser en un instituto que cuida la enseñanza bilingüe. ¡Qué mérito tiene lo que han hecho!: we went crazy when we saw their work. We'll always let them do videos like this one.


Si habéis llegado hasta aquí, habéis llegado al regalo: quien esté interesado en recibir una antología en formato PDF de los poemas leídos en los vídeos por los alumnos, solo tiene que dejar su correo electrónico en un comentario a esta entrada y se le hará llegar ASAP, es decir, tan pronto como sea posible.





























martes, 5 de mayo de 2020

YO ME QUEDO EN CASA

Con el título de Yo me quedo en casa os invitamos a leer un texto de vuestra compañera de 2º B, Carla Catalina Núñez. Es sorprendente cómo alguien tan joven, con palabras certeras y claras, es capaz de expresar tan bien lo que creemos que estos días hemos sentido y seguimos sintiendo todos (¡atención al último párrafo!).

La verdad es que fue todo un shock: aquel viernes 13 de marzo, salí del instituto y me dijeron que íbamos a estar confinados en casa sin poder ir a clase durante dos semanas.

Los primeros días fueron duros por la adaptación a cómo teníamos que organizarnos y hacer todos los trabajos.

Conforme iban pasando los días, fui escuchando en los medios de comunicación toda la información que estaba generando el COVID-19 y, sobre todo, empecé a sentir miedo por mis abuelos, ya que eran las personas de mayor riesgo las que estaban empezando a fallecer en toda España.




Poco a poco me he ido adaptando a esta situación, intentando pasar los días lo más entretenida posible con las tareas de clase, actividades con mi familia y realizando todo aquello para lo que antes no tenía tiempo y que quería hacer.

Ya que tengo la suerte de tener patio, he podido hacer ejercicio como jugar al fútbol, baloncesto, bádminton... Pero lo que más me está ayudando a pasar estos días ha sido tener tiempo para dedicarme a mis hobbies favoritos, tales como ver series o películas en plataformas digitales como Netflix, HBO, Amazon prime o Movistar plus; navegar en las redes sociales o chatear con mis amigas.

Además, después de estar meses leyendo todos los libros obligatorios del instituto, por fin he podido comenzar a leer el libro que tenía preparado para este verano. Es de la colección "El Club de los Incomprendidos" de Blue Jeans. Estoy súper enganchada, pues es muy emocionante.

Todo este tiempo que paso haciendo lo que me gusta me sirve para afrontar las dudas y miedos de no saber cuándo volveremos a tener una vida como la que teníamos antes. Echo de menos no poder ver a mi familia, primos, tíos, amigos, compañeros, el no saber cuándo podremos reunirnos, hacer fiestas, dar un abrazo o un beso. Y me asusta que quizás nunca volvamos a estar como antes. Solo tengo muchas ganas de que venzamos a este virus y de que este sacrificio, que hemos hecho todos al quedarnos en casa, nos convierta en mejores personas, más solidarias y más tolerantes.

martes, 28 de abril de 2020

CON MÓNICA RODRÍGUEZ. CON "AMELIA Y LAS ABEJAS".


El pasado 14 de abril teníamos una cita. Por desgracia, como muchas otras cosas, hemos tenido que posponerla para tiempos mejores. Nos queda un consuelo: llegarán esos tiempos y tendrá lugar la cita.

¿Que con quién era la cita? La cita era con una escritora. Os cuento: en noviembre del año pasado, el instituto solicitó la participación en el programa Encuentros Literarios del Ministerio de Cultura y Deporte y justo el día en que nos fuimos de vacaciones de Navidad (¡cómo pasa el tiempo!) nos llegó la noticia de que nos habían concedido la visita de la escritora Mónica Rodríguez. Un bonito de regalo de Navidad, la verdad.




Un regalo y una responsabilidad, pues todos debíamos poner algo de nuestra parte para que la cita fuera un éxito: ¿no habéis tenido nunca una cita? ¿No ponéis todo de vuestra parte, para que luego sea algo que recordáis?... Pues eso, no hay nada más que explicar. 

Los alumnos a quienes iba a hablar tuvieron que leerse una de sus obras y, además, como se nos pedía en la convocatoria del encuentro tuvieron que realizar un ejercicio de escritura creativa vinculado a la actividad que puede consistir en la reescritura de fragmentos pasando de un género literario a otro o el uso de personajes, atmósferas o situaciones para comenzar un nuevo texto.

Vuestros compañeros de 4º y algunos de 3º tuvieron que leerse una de sus novelas, Amelia y las abejas.



Y un grupo de 2º se tuvo que leer una biografía que ha escrito sobre la científica Lise Meitner, la física que inicio la era atómica, como reza el subtítulo de la obra.




No se puede dejar de decir que ambas obras las tenemos en nuestra biblioteca y están deseando que aquellos que no las hayáis leído aún lo hagáis. Estoy seguro de que están deseándolo tanto como todos volver a un día normal en el instituto: ¡fijaos la magnitud de su deseo! No las defraudéis cuando tengáis la oportunidad (pronto, ya veréis, pronto).

Pero volviendo a lo que decía de que cada uno puso de su parte... La autora, Mónica Rodríguez, además de prepararse a conciencia la charla que iba a dar, atendió en todo momento, y con una prontitud y amabilidad dignas de agradecer, a todos los correos que le enviamos con cuestiones organizativas.

Y los profesores, claro, también tuvieron cosas que hacer: cuestiones organizativas varias, entre las que estaba hacer ese precioso cartel que ilustra el principio de esta entrada, obra de Jesús, el profesor de EPVA, para publicitar el encuentro. 

Incluso otras más ingratas como, ¿cómo decirlo?, forzaros a que leyeseis esas obras. ¡Claro que nos gustaría que leyerais sin necesidad de que os obligáramos! Pero nuestra experiencia nos dice que, a veces, hay que hacerlo. Sin embargo, sabemos que, en este caso, por lo que nos habéis dicho después de su lectura, mereció la pena esta obligación impuesta.

Así que todo parecía que iba viento en popa: los alumnos ya sabían que Mónica Rodríguez iba a venir; la autora estaba preparada; los profesores se habían prestado a colaborar de diversas formas, para que el encuentro estuviera muy bien y, entonces,... ¡el confinamiento! ¡Y la desilusión cuando este se prolongaba más allá del 14 de abril!

Cuando escribo esto hemos dejado muy atrás ese día. El cartel del encuentro no llegó a exponerse. Las preguntas que para Mónica Rodríguez habían preparado vuestros compañeros de 3º y 4º ya no serán formuladas. Los textos que estos escribieron...

Los textos que estos escribieron no solo merecían una nota en la asignatura de Lengua y Literatura, no. Los había que merecían mejor suerte. Merecían, al menos, que el esfuerzo por escribir un texto en que se reflejara su creatividad y lo que les había inspirado la lectura de Amelia y las abejas llegara a Mónica Rodríguez.

Así que le llegaron y ella ha demostrado una generosidad que por lo menos al miembro del equipo de la biblioteca que en esta ocasión escribe esta entrada le emociona.

Y me emociona, porque nos envió un texto con sus impresiones y hablando de Amelia y las abejas a los alumnos: casi parecía que se estaba celebrando el encuentro. Esto es lo que decía:

Hola, chicos y chicas del IESO "Ribera del Cega" de Mojados. Este tiempo extraño que nos ha tocado vivir nos ha impedido que nos encontremos y podamos charlar sobre el libro Amelia y las abejas y la literatura, por eso he querido escribiros unas pocas palabras. Los correos con vuestros profesores y los textos que habéis escrito a partir de mi libro me empujan a ello. Debo deciros que el entusiasmo de vuestros profesores y la capacidad de hacer vuestros los personajes del libro y de expresar vuestras inquietudes a través de esos poemas y esos relatos me han impresionado. En el lenguaje podéis encontrar una herramienta poderosa para expresaros e indagar en la realidad y en vosotros. Vuestros textos demuestran lo bien que lo hacéis. Gracias.


Amelia y las abejas se publicó el año pasado, en octubre, pero el libro lo escribí hace unos seis años, fascinada por el mundo de las abejas (visité el Aula de las abejas en Colmenar y leí La vida de las abejas del premio nobel Maurice Maeterlinck). Conocí también a una pareja de apicultores. Él era, además, abogado y ella había descubierto que era tremendamente alérgica a las abejas. Ya no podía ni siquiera pasear por el campo sin llevar consigo el antídoto. Me gustó su amor, su vida y ellos me llevaron a escribir la novela, que es enteramente ficción. Gracias por dedicar vuestro tiempo a leerla. La escritura es un oficio solitario y exigente, y nunca sabemos si lo que escribimos gustará a algún lector. Y aunque la escritura nace de una necesidad íntima, personal, también tiene vocación de comunicar. Nuestro deseo último es compartir ese camino recorrido en el proceso de escritura. Por eso, sin vosotros, los lectores, nuestro oficio no tiene sentido. Gracias por dárselo.

Por último, solo desearos que aprovechéis esta época de confinamiento para reflexionar sobre lo que verdaderamente es importante, para hacer todas aquellas cosas que siempre quisisteis y os faltó tiempo, para leer, para escribir, para disfrutar de la familia, escuchar el silencio lleno de pájaros de la ciudad callada o descubrir aquellos vecinos de la ventana de enfrente, en los que nunca habíamos reparado.

Ojalá pronto recuperemos la normalidad y seamos un poquito mejores. Y un poquito más lectores.

Un abrazo

Es imposible leer esas palabras y no estar  inmensamente agradecido a quien las envía. Pero es que además envió un vídeo: ¡se celebraba el encuentro, aunque fuera virtualmente!



¡Qué detallazo! Cuando ocurren cosas así, no se podía dejar de pensar que la suerte empezaba a estar, de nuevo, de nuestro lado.

Pero hablábamos de los textos que escribieron vuestros compañeros... Incluirlos todos alargaría en exceso esta entrada, pero creo que es justo que al menos un par de ellos, de géneros literarios diferentes, aparezcan reproducidos. Los que he escogido responden al gusto subjetivo de quien escribe esta entrada, pero os aseguro que no resulta fácil no reproducir algún otro... Quizá quien no haya leído Amelia y las abejas no los disfrute tanto, pero también puede ser, ojalá, que se anime a hacerlo.

El primero de los textos es de Esther Lomas Lozano, vuestra compañera de 3º B, que propone un final alternativo a la novela:

(Final real: negro Final alternativo: azul)

Oigo el vuelo incesante de las abejas, algunas tan cerca de mis oídos que su zumbido es un latigazo alto y vibrante. Fugaz.
Pienso que este sonido es lo último que escuchó Amelia.
Después el rostro de Ambrosio lo llena todo.
Abro los ojos y veo las abejas.

Abro los ojos y ya no veo las abejas, pero quiero hacerlo.
Ya no tengo 15 años, tengo 21 y estoy enfrente de casa de Abelardo. Llevo sin pisarla desde hace dos años, que vine a dejarle unas cosas sobre Amelia.
Y, por desgracia, hoy estoy aquí a llevarme unas cosas sobre él.
Abelardo, has muerto hace un par de días, de una parada cardiaca. Lo grandioso es que te has muerto con ellas. Las abejas te acogieron como lo hicieron con Amelia. No sé si es gracioso o da pena que el último sonido que el amor de tu vida y tú escuchasteis es el mismo.
Tampoco sé si estoy aquí para ver cómo estabas, ya que, por la universidad, pocas veces hablábamos, o por recordar mi infancia contigo. Pero algo que sí sé es que quiero verlas.
Y sin traje. Ya no las tengo tanto miedo.
Me he adentrado en la casa y estoy yendo directamente a los panales.
Suspiro cuando, a lo lejos, los veo. Me acerco, y, a medida que puedo ver con más claridad, veo que los panales son los mismos. Pero están vacíos.
A lo mejor las abejas sintieron que después de que te fueras, no debían seguir allí.
Pero necesito verlas. Así que, armándome de valor, me voy hacia su casa. La casa de Ambrosio.
Hasta lo que yo sé, Ambrosio también tenía algún panal y de verdad que necesito verlas.
Antes de lo que creo estoy en una casa que recuerdo muy bien. Llamo varias veces al timbre y rezo porque alguien abra, cuando unos ladridos que reconozco se van acercando.
—Ambrosio —digo yo antes de que termine de abrir la puerta.
—¿Elena? ¿Eres tú? —asiento y él me envuelve en un abrazo que he echado mucho de menos— Siento lo de Abelardo.
—Ya... —me remuevo incómoda, no quiero hablar de ti, no ahora—. Perdona por la intromisión, pero ¿tienes abejas?
—¿Eh? —pregunta él, contrariado.
—Quiero ver a las abejas —digo suspirando—. Las abejas de Abelardo se han ido y de verdad necesito verlas, y creo que tú tenías algún panal.
Él asiente y se hace a un lado para que pueda entrar. Va vestido de negro y tiene la corbata en la mano. Se está preparando para el funeral, que es dentro de dos horas. Toco la cabeza de un viejo Rasta, pero que sigue igual de alegre, y voy, bastante rápido, a los panales.
Me detengo al verlas por la puerta de cristal que da al patio. Son preciosas.
Siento a Ambrosio tomar mi mano y guiarme hacia ellas. Estamos muy cerca, pero yo ya no las tengo miedo.
Cierro los ojos y escucho el zumbido y pienso que el sonido es precioso, y que morir con él de fondo debe de ser una maravilla. Pienso en la cálida mano de Ambrosio, en cómo lo he echado de menos.
Pienso en Amelia mirando a las abejas por última vez. Luego pienso lo mismo, pero contigo.
Pienso en el funeral, pero sobre todo pienso en que quiero permanecer así mucho tiempo.
Abro los ojos y veo a las abejas, a Amelia y a ti.

El segundo de los textos es un poema de José María Zoreda, vuestro compañero de 4º:

Este poema ha sido inspirado en general por la historia de amor de Amelia y las abejas de Mónica Rodríguez, haciendo referencias a momentos de la historia, como cuando a Elena o a Abelardo les picaba una abeja, o como cuando Abelardo y Amelia se cruzaron en un bus sin darse cuenta.

Amor como polen, polen como amor

¿Qué es el polen?
¿La comida de las abejas?
¿De donde sale la miel?
No es ninguna de esas.
El polen atrae el amor.

Amor que atrae a la gente
como el polen a las abejas,
como el polen
del que viven las abejas,
como el amor del que viven las personas.

Las abejas van a por el polen
porque lo necesitan para vivir,
como el amor.

El amor que hace que no sientas
la picadura de una abeja que buscaba
el polen.

Polen que atrae a las abejas
como el amor a la gente,
como el amor
del que viven las personas,
como el polen del que viven las abejas.

El polen atrae a las abejas,
aunque no lo encuentren siguen buscando,
como a la gente el amor.
Aunque la abeja se pase una flor
siempre volverá a ella,
como las personas
que se vuelven a encontrar.

Amor que atrae a la gente
como el polen a las abejas,
como el polen. 

¿Qué decís? ¿Que no os he dicho nada de Mónica Rodríguez, aparte de que es escritora?

¿Queréis saber más? Pinchad cada vez que aparezca su nombre reproducido en la entrada y el enlace os llevará a su excelente página web en la que podréis saciar toda vuestra curiosidad..., y ya estáis tardando en hacerlo.

¿Que tampoco he dicho nada de Amelia y las abejas? ¿No os bastan las palabras de la autora? Preguntad a vuestros compañeros que la hayan leído, a ver si os recomiendan que vosotros hagáis lo mismo. Yo creo que sí, que lo harán, y que vosotros seguiréis su consejo. A mí solo me gustaría añadir que no es una novela juvenil. Quiero decir que me parece disfrutable a cualquier edad. Creo que trasciende ese adjetivo, juvenil. Y si solo fuera juvenil, que no lo es, al menos tiene virtudes, que no siempre encuentro, como lector, en este tipo de obras: no está escrita explícitamente con la intención de transmitiros unos valores positivos; no os engaña: os muestra cómo puede ser una relación de pareja, con sus luces y sus sombras, sus altibajos; acierta plenamente al mostrar la zozobra de la narradora, Elena, al despertar al amor, y su voz me resulta sincera y creíble... No sigo.

Pero vamos a cargarnos de más razones para que os parezca que puede merecer la pena leer algo de la autora: el sábado 25 de abril en Babelia, suplemento cultural del periódico El País, apareció una entrevista a Nando López, según se nos dice, una de las voces más destacadas de la literatura y el teatro para jóvenes en España. Autor de novelas como La edad de la ira y Nadie nos oye y éxitos escénicos como #malditos16, esta semana ha ganado el Premio Gran Angular, que concede la editorial SM por su obra La versión de Eric.

Pregunta: ¿A quién le daría el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil?
Respuesta: A Mónica Rodríguez y David Lozano, ex aequo.

Fijaos en lo que dice que se merecería nuestra autora: ¡el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil, nada menos!

Las historias. No todas las historias acaban bien, pero creo que la de nuestro encuentro literario con Mónica Rodríguez sí. ¿Por qué? Porque el Ministerio de Cultura y Deporte ha decidido no suspender los encuentros que no se hubieran celebrado y trasladarlos al próximo curso cuando sea posible su realización y así nos lo ha comunicado. El curso próximo, entonces. Lo siento mucho por vuestros compañeros de 4º, que ya no podrán disfrutarlo, pero atesoraré sus preguntas para la autora, por si hubiera ocasión de utilizarlas.

De momento, creo que podemos seguir leyéndola y soñando con sus historias como parece que lo está haciendo la chica de esa preciosa ilustración sacada de su página web.


No sé a vosotros, pero a mí me encantan los finales (casi del todo) felices.










NO TENGAS MIEDO A... LEER EN PÚBLICO (HALLOWEEN 2023 EN LA BIBLIOTECA)

Un 1 de noviembre parece el día más adecuado para resucitar nuestro blog y que, cual muerto viviente, vuelva a echar a andar. Las circunstan...